domingo, 29 de enero de 2017

EL FRASEO CLÁSICO DESDE LA PERSPECTIVA DEL CLARINETISTA/JOAN BORRàS (Segunda parte))

En ambos casos observamos, hacia el final de la melodía, un punto de máxima elevación, que designaremos cumbre o cima melódica. Respecto a esta cumbre melódica se pueden hacer las siguientes observaciones:
1- La cumbre melódica es alcanzada normalmente una sola vez por el diseño melódico.
(Ejemplo de Lefèvre)
2- Si, una vez alcanzada la cumbre melódica, la línea de altitudes vuelve a tomar un sentido ascendente, evitará aproximarse o habrá que sobrepasar la altura máxima ya alcanzada.
(Ejemplo de Hoffmeister)

3- La cumbre melódica se alcanza por regla general hacia el final de la melodía.
Respecto de este último punto, también podría aplicarse en general al conjunto de secciones de la obra y a la obra en sí (especialmente en las formas de sonata), que resulta más equilibrada y efectiva cuando su desenvolvimiento dramático en contínua progresión (exposición de los temas, desarrollo y conflicto de los temas) desemboca en un clímax, desde donde la línea efectúa un rápido descenso.








En la forma clásica de sonata, cada sección ofrecería por tanto su cumbre melódica, su clímax musical particular, colocado hacia el final, apareciendo en la última sección o en la coda el clímax musical general de toda la obra.Todo este proceso obedece a una necesidad de equilibrio entre las leyes de tensión y distensión, y se funda incluso en ciertas condiciones de la psicología humana.
Elasticidad y ritmo.
Una vez definidos los tipos de líneas de altitudes más característicos, habría que añadir las siguientes modalidades .
1- Cuando una melodía progresa en un sentido por movimiento conjunto, suele seguirle un salto melódico en sentido opuesto.
K. Stamitz. Cuarteto op. 19 (1º mov.)





2- A un salto o intervalo grande suele seguir un movimiento contrario por grados conjuntos. 
Mozart. Concierto KV 622 (3º mov.)







Estos casos de elasticidad melódica suelen ir acompañados de lo que llamaremos elasticidad rítmica, pues también en el ritmo se observa junto a la alternancia del movimiento conjunto y el salto melódico, una fluctuación entre movimiento rápido (valores breves) y lento (valores largos) de las notas (como en el ejemplo anterior).
Un caso particular de fenómeno rítmico que cita Ernst Kurth (2) es lo que él denomina “movimiento de honda”. Para lanzar el sonido a un intervalo elevado, desde donde luego la melodía regresa en movimiento contrario, es necesario un movimiento preparatorio de rotación  que “cargue” de energía al sonido antes de ser “lanzado”.
He aquí algunos ejemplos
I.J. Pleyel. Concerto. (1º mov.)






Weber. Concertino op. 26






Aunque el movimiento rotatorio puede tener a veces una función de distensión.
Mozart. Concerto KV 622. (2º mov.)






Armonía y melodía.
Son innumerables los ejemplos en los que la melodía brota de los sonidos del acorde que le da sustento.
X. Lefèvre. Sonata nº 2 (2º mov.)

 




En Mozart encontramos ejemplos de melodía armónica de gran perfección.
Concierto KV 622 (2º mov.)
 




Fuente;http://www.b3classic.com/el_fraseo_cl%C3%A0sico.htm

Feliz día




No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

Se puede escribir cualquier comentario,con total libertad, sólo no se publicarán los que contengan palabras obscenas, insultos, etc.Espero que os animéis a dar "vida" al blog con esta nueva configuración, que hará el blog más dinámico y ameno.
Gracias.